Aledaños
Siempre tan cerca de tí, ese vientre de la noche tan oscuro que solo te permite llorar. Todo pasea junto a tu casa desde hace mucho tiempo. Las huellas de los no deseados han abierto pequeños senderos en la hierba del jardín, que está rayado sin orden ni concierto, sin armonía alguna. Es como si te sintieras presa, como si ya no te restara espacio, como si se te llevaran el aire, cual si los pulmones te robaran. Todo es tan oscuro que cada vez se parece más a mí... entonces, pienso que empiezas a venir. A venir entre la negritud, para que te dé la mano y te haga un corte preciso en tu hermoso cuello blanco. Somos lo que nunca debió venir, lo que ahora, muy pronto, se va a marchar. Todo es tan oscuro donde estás tú y esa sombra que te abate como a un animal mortalmente herido: tañen las campanas a muerte en la bóveda de tu delicado cuerpo.





Comentarios sobre Aledaños
Tan cerca, pero paralelamente tan lejos. Y, ¿eso es posible? sera.
Nuevamente la imagen voló.
adelante ... que esa es la mision...
Tan oscuro y misterioso como bello. Realmente me gustó este relato. Un abrazo.
Gracias Laura y Marce. Y en cuanto a tí, positiverec, que le vamos a hacer...