La chica que guarda una caja
Casi metida en la madrugada,
sabiendo que tenía un dibujo en mi cabeza
y porfiaba por salir, sintiendo que me imploraba
que en el sueño necio e ignorante de la noche
no le ahogara, he dibujado con ya cansada mano,
unas calles grises, una oscura villa,
unos hombres tristes, un cielo sin amor.
Mis lápices han ido dejando, cual si lluvia desprendieran,
los trazos que a la melancolía abrazaban, el silencio
que a esa zona poblada por nadie golpeaba.
Estando yo en esos asuntos
que no provocan gratitud alguna,
si no tan solo una necesidad
de sacar cosas de la gruta,
he divisado por el camino que los campos cruza,
una linda silueta femenina,
acercándose,
cual si una aldea casi cerrada
a ella no la inmutara.
Una bella chica, de cintura delicada,
de gratificante sonrisa,
se ha venido justo hasta el centro de la plaza.
Mis hombres dibujados, mis niños
que no juegan, con extrañeza la observan,
recelan, esperan, desean.
Igualmente yo, sentada
junto a mi mesa de trabajo, he aguardado
cada movimiento de la chica, por ligero
que ése fuera: rara habis también para mí,
yo nunca la había soñado,
nunca imaginado en mi mundo mentiroso
sustentado por el frío, la soledad, lo oscuro.
Una chica con una caja. Y nada más.
Una caja que ha abierto sin solemnidad alguna,
una puerta desconocida en nuestros lares
de donde han surgido, cual un milagro,
cientos de mariposas de todos los colores,
un arcoiris delicioso en forma de oleaje.
Esa chica de blanco cutis, suave línea, fina raya,
ha traído todo cuanto le faltaba a mi mundo
escarchado sin rocío, de atmósfera glacial,
de seres huidizos, de casas con puertas
semiabiertas... o semicerradas, como os plazca.
Pues que los colores son más fuertes que la noche,
más densos que la niebla, dibujan sonrisas
en la tristeza... mis lápices se han rendido,
mis manos entregado a la chica de lejano sitio
que me ha llenado la mesa de flores,
que me ha regalado una primavera.
Dibujos de cielos limpios y claros,
de soles radiantes y calles luminosas
por sus casas de tan blancas fachadas,
pueblan ahora el tacto de mis dedos,
empujan a la creatividad de mi alma.
Besos para la chica que trajo cientos de mariposas
de todos los colores, besos para Coca...

Dibujo de Aida Emart, de Azcapotzalco, DF, Méjico.




Comentarios sobre La chica que guarda una caja
Este es un poema muy bello. Y tiene doble fondo. Que solo se advierte al final. Para lo que tú dejas siempre, resulta bonito, ingenuo, casi un cuento donde la alegría llega a tu país artístico forjado con los grises y negros de tus lápices de trabajo. Pero la chica que te llena tu mundo de vida, color y alegría, se llama Coca... qué perversidad! Si, el narrar de ese modo para al final descubrir el rostro del hada benefactora: su varita mágica resulta ser una inyección cargada de muerte.
Un petó, és molt bó(el poema, vull dir).
La chica, la caja, las mariposas...parece un sueño de una siesta placentera de verano...
Se puede sentir el calor y el olor a fruta fresca en el aire, me gusta y como colofón...la creatividad.
BESAZOS LLENOS DE MARIPOSAS KARELIA
SEXY REBELDE
Esa chica de blanco cutis, suave línea, fina raya, si llena tu vida las flores que te de seran en forma de corona. Con olor a cementerio. Y las mariposas al fin y al cabo son solo gusanos, gusanos disfrazados para un cruel carnaval.
Esta chica que trajo la inspiración, digo, puede tener dos interpretaciones. Me pregunto, ¿quién ha sido la gran inspiradora, la chica o la caja?.
Me resultó atractivo el poema que , como la mayoría de los tuyos, tiene algo de narración.
Hay algunos versos que, más allá del contenido del poema, son bellas imágenes: "cientos de mariposas de todos los colores", " arcoiris delicioso en forma de oleaje"(!!!!),"El tacto de mis dedos", " empujan a la creatividad de mi alma".
La palabra " Coca" es exacta, no podría haber sido otra.
Amiga, un abrazo.
Gracias a todos. Por una vez que elaboro un poema y no lo escribo de sopetón... al menos que se note!
Lo que dice Marce es la intención que le quise dar al poema: esa "alegría", ese mundo "feliz", tiene un peaje, como dice él. Por ello, mejor arreglándose con lo propio, aunque a veces te hunda en tristezas y tonos grises... siempre escampa!
¿Tan complicado estaba? Sigue escribiendo, que seguire leyendo.
Gran besote para ti.
Coca, o Coca cola....al cuento, da solo lo que uno sabe, quiere o necesita poner...(así sea el retuerzo de una rima necesitada de finales). Las imágenes han sido gratas, la situación curiosa y los remaches alegóricos sumamente graciosos. El si hay o no hay un mensaje que rescatar es algo que a cada uno le ha de convenir meditar, como yo soy tu “novata” no planeo ponerme en evidencia de acertada o de lo contrario, ufanándome con comentarios escudriñadores.
Simplemente, he estado, estoy y esperemos que esté. Visita NO obligada (una sonrisa y un guiño).
O Coca Boba, O Coca de Llanda... Coca de Sant Joan. Escudríñame... sígueme sonriendo. Estás. Y vuelve. Soy muy abierta.
Un beso.