Un plástico para envolverme
Vine de quien sabe donde a por tí...
a meterme en tu cuerpo y que ése fuera el mío,
a tragame tu aliento y que tú desaparecieras
para andar tus calles, para acariciar a tu marido,
besar a tus niños... vine de tan lejos
que si te digo de donde no me vas a creer.
Vine para invadir todo tu mundo, rasgar la intimidad,
ver que hay allí, y calentarme
hasta que mi nueva sangre empezara a fluir,
a ser como agua roja. Y somos muchos,
somos muchos más los que ocupamos los cuerpos
de la gente de la ciudad: ya hemos invertido
la capacidad, ahora vosotros no sabeis
con quienes estáis.
Pero yo me enfundé tu piel, me apropié
de tu cuerpo y todo lo demás lo tiré
porqué a mí no me valía para nada.
Ahora hay plástico aquí en el suelo
de tu medida y la mía, un plástico para envolver
y conservar un cuerpo un tiempo bajo la tierra.
Ahora yo soy tú, pero también soy yo, somos las dos
las que nos encerramos en ese mundo de ahogados,
donde no hay otra cosas que ojos desorbitados
para mirar cuanto se aleja el otro lado.
Un plástico para huir, para dejar de ser,
una cámara mortuoria para una de las dos,
yo vine a invadirte y empezar tu vida a revertir
hacia lo que deseamos los que llegamos...
El plástico es para tí porqué estás muerta.




